Jalapeñas
Después de buscar en todos los libros de cocina de casa, descubrí que no tenía absolutamente ninguna receta de galletas ¬¬U, así que pensé "bueno, de aquí al día 31 ya se me ocurrirá algo"; y, efectivamente, mi vagancia tuvo su justo premio cuando, de chiripa, buscando el regalo de cumpleaños de mi divino consorte, di con la receta de unas galletitas de aperitivo. Caramba, ¿quién ha dicho que las galletas tengan que ser siempre dulces?
El azúcar no me dejaba ver el bosque.
Con la idea de las galletas saladas ya me fui animando y, ya que llevo una semana hablando con Maru de comida mexicana, hoy ha terminado de perfilarse la idea.
Así que, aquí va la receta -os aviso, el nombre lo dice todo:
Jalapeñas

Una extraña neblina verdosa cubre Salamanca. Proviene del ala oeste del castillo von Drusillen y despide un olor inquietantemente familiar: ¡jalapeños!
La risa maléfica que resuena por los corredores del castillo se ahoga de pronto en una tos. Von Drusillen acaba de atragantarse con una galletita, por ansiosa.
Para recrear esta maléfica receta en vuestras mazmorras o laboratorios necesitaréis (no hace falta que lo apuntéis con sangre de murciélago, se puede imprimir):
- 2 tazas de harina
- 1 y 1/2 taza de cerveza
- 1/2 taza de agua
- 1/2 sobrecito de levadura química
- 1 y 1/2 cucharada de margarina derretida
- Tabasco verde -me joroba dar marcas comerciales, pero no he encontrado otro que sepa a jalapeños.
- Una pizca de sal.
- Una pizca de azúcar.
Se mezcla todo con cuidadito de que no queden grumos -el tabasco es a gusto del consumidor, yo le he puesto bastante y están en su punto: la primera pica un poquito al final, la segunda pica un poquito más y el punto crítico de querer morirse y pedir agua a gritos llega entre en la quinta y la octava, depende de lo habituados que estéis al picante. Nota: Estas estimaciones no son válidas en México, donde harían falta varios sacos de galletitas para que alguien notara que pican siquiera.
Una vez hecha la mezcla, os tiene que quedar con la textura de una crema espesa, la metéis en una manga pastelera y, sobre una tira de papel vegetal, vais dejando pegotitos con forma de jalapeño. Precalentáis el horno a 180º y, cuando esté, las metéis hasta que estén doradas. Cuidado al sacarlas, porque estarán sueltas del papel.
Se dejan enfriar y se comen como aperitivo.
¡Y son aptas para vegetarianos!
Así os tengo a todas contentas ^^. La receta no es complicada, para las que no estéis muy sueltas en la cocina; se preparan rápido, para las que tengáis prisa; y las puede comer todo el mundo -ejem, todo el mundo al que le guste el picante, claro.
Hala, a sacar unas cervecitas y unos refrescos y a comer jalapeñas ;P.
5 comentarios:
Un besote!
cannella Muchas gracias, hermosa ^^. Me alegro de que te hayan gustado las galletitas :). Gracias a ti, por tomarte la molestia de organizarlo todo.
fifilota Jajaja, ¡gracias! Se hace lo que se puede ^^.
marujims Huy, sí, untaditas en queso deben estar deliciosas ^^. Aunque con jamón tampoco estaban mal ;).
Ya me dirás qué tal van si te animas a probarlas ^^.












